Programas especializados en el
comportamiento humano

Es estructuralmente fundamental en nuestro modelo de atención la filosofía que tomamos como punto de partida. Nuestro concepto “consumidor de alto riesgo” abre un panorama sin igual, con un desarrollo documentado que justifica un proceso de cambio. Utilizando una transteórica especifica a las necesidades terapéuticas de cada usuario, buscando no solo el abandono del consumo de sustancias, medicamentos o comportamientos, si no empoderar la búsqueda de un nuevo estilo de vida y la mejor versión de cada uno.

Hemos desarrollado y estamos aplicando con metodología científica un flujograma de trabajo compuesto por tres diferentes programas adaptados a las necesidades y prioridades de cada individuo, trabajando de manera eficaz en las diferentes áreas de vida que necesariamente deban ser afectadas en atención a los diferentes niveles de intervención:

Programa habitacional

Como momento decisional para evitar situaciones de riesgo, fortalecer factores de protección, relaciones de ayuda y habilidades sociales, se reestructura el ambiente residencial y se documenta una estancia en nuestro Instituto por etapas y no por tiempos, utilizando nuestro modelo de atención individual, familiar y grupal.

Como primera etapa se trabaja un proceso de estabilización en atención especifica a los requerimientos de cada individuo con intervención de médico, enfermero y (en caso de ser necesario) psiquiatra; aplicando los procedimientos necesarios para atender el deterioro físico, mal nutrición, desbalances químicos y conducciones desadaptativas; generalmente utilizando (a menos de contraindicación médica):

Como segunda etapa se aplican un serie instrumentos necesarios para trabajar una valoración documentada, integral y multidisciplinaria, con resultados que arrojan un reporte individual, una integración y un plan de trabajo:

  • Instrumentos médicos.
  • Instrumentos para identificar consumo.
  • Instrumentos para descartar o identificar trastornos mentales.
  • Instrumentos para valorar habilidades sociales y de comunicación.
  • Instrumentos neuropsicológicos.
  • Escalas de estudios.

En una tercera etapa, se diseña un plan de trabajo interdisciplinario identificando, por un lado, un punto de partida que da la valoración de la severidad como diagnóstico descriptivo y pronóstico; y un proceso de cambio que establece el punto final al que se quiere llegar con metas, objetivos y las acciones específicas como estrategias para avanzar a lo largo de los estadios, con técnicas, herramientas terapéuticas y procesos particulares de cambio a escoger de entre:

  • Compromiso.
  • Trabajo adicional motivacional.
  • Reconocimiento de ambivalencia o toma de pasos.
  • Análisis de conductas, ganancias y pérdidas.
  • Estrategias para avanzar los estadios.

En la penúltima y cuarta etapa se define cómo preparar para la integración/reintegración de cada usuario a la sociedad, con una guía orientativa de cómo trabajar en función al momento temporal manejando procesos de auto liberación, manejo de contingencias, relaciones de ayuda, contra condicionamiento y liberación social utilizando estrategias como las siguientes, según el usuario y sus necesidades:

  • Solución de problemas.
  • Prevención de recaídas.
  • Reforzamiento ambiental.
  • Habilidades sociales y de comunicación.
  • Técnicas de relajación.
  • Asertividad.
  • Role playing.
  • Clarificación de necesidades.

Como quinta etapa tras ratificar cumplir satisfactoriamente con los criterios de egreso, se concreta un compromiso a cumplir con el cambio a un nuevo estilo de vida en un trabajo de seguimiento y atención ambulatoria, con el objetivo de monitorear y evaluar los avances y/o dificultades.

  • Abstinencia.
  • Plan de seguimiento.
  • Factores de protección.
  • Escalas de satisfacción.

Programa habitacional ejecutivo

En el día a día de la competencia profesional, en el ámbito laboral y alcance internacional, específica a los interesados con nuestra atención sin la posibilidad de partir de las actividades elementales a sus funciones en empresas, trabajos, desarrollos, proyectos, estudios y demás; buscamos (una vez calificando a esta modalidad de ajuste a prioridades, tiempos y espacios dentro del Instituto) se ofrece un programa de atención con oportunidad a realizar interacciones de índole enteramente profesional por parte del ejecutivo y así maneje aquellas prioridades que requieran su participación.

Como primera etapa se trabaja un proceso de estabilización en atención especifica a los requerimientos de cada individuo con intervención de médico, enfermero y (en caso de ser necesario) psiquiatra; aplicando los procedimientos necesarios para atender el deterioro físico, mal nutrición, desbalances químicos y conducciones desadaptativas.

Como segunda etapa se aplican un serie instrumentos necesarios para trabajar una valoración documentada, integral y multidisciplinaria, con resultados que arrojan un reporte individual, una integración y un plan de trabajo.

En una tercera etapa, se diseña un plan de trabajo interdisciplinario identificando, por un lado, un punto de partida que da la valoración de la severidad como diagnóstico descriptivo y pronóstico; y un proceso de cambio que establece el punto final al que se quiere llegar con metas, objetivos y las acciones específicas como estrategias para avanzar a lo largo de los estadios, con técnicas, herramientas terapéuticas y procesos particulares de cambio.

En la penúltima y cuarta etapa se define la preparación para la integración/reintegración de cada usuario a la sociedad, con una guía orientativa de cómo trabajar en función al momento.

Como quinta etapa tras ratificar cumplir satisfactoriamente con los criterios de egreso se concreta un compromiso de continuar con el cambio a un nuevo estilo de vida en un trabajo de seguimiento y atención ambulatoria, con el objetivo de monitorear y evaluar los avances y/o dificultades.

*Todo esto ajustado a las prioridades inamovibles de cada caso en particular y al previo estudio y aprobación por parte de la administración en IVAC.

Programa de estabilización

Es en atención a crisis e intenciones mal ubicadas, cuando se indique, sea apropiado y se adapte a solo un proceso de estabilización de nivel síntoma/situación, que, con intervención de médicos, enfermeros y psiquiatras, se valoran los procedimientos en específico a recuperar la parte del deterioro físico, mal nutrición, desbalances químicos y conducciones desadaptativas; generalmente utilizando, a menos de contraindicación médica:

  • Monitoreo de signos y datos vitales.
  • Primera experiencia de resposo absoluto posible.
  • Reestructuración de hábitos de sueño.
  • Nutrición balanceada.
  • Vitamina intravenosa.
  • Medicina natural.
  • Baño sauna finlandés y terapias corporales.
  • Ejercicio terapéutico (en alberca y gimnasio con circuito de peso integrado).
  • Medicamento psiquiátrico de ser necesario.
  • Horarios, rutina y terapia cognitiva-conductual

*Todo esto ajustado a las prioridades inamovibles de cada caso en particular y al previo estudio y aprobación por parte de la administración en IVAC.

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